Introduction to Project Management

This page provides an easy-to-understand guide on successful management of projects.


La entrada del capítulo 1: qué es dirigir un proyecto en una pyme industrial o de construcción española, y por qué la primera pregunta no es «cómo planifico» sino «qué he firmado».

Las cuatro fases de un proyecto y lo que cierra cada una. Por qué sólo el acta de recepción del art. 6 LOE la impone la ley, y los otros tres papeles los crea su contrato.

Planificar no es predecir: un plan sirve para que, seis meses después, una desviación se pueda demostrar en vez de discutirse. Los cuatro bloques —alcance, cronograma, recursos y riesgos—, lo que deja cada uno y la factura concreta que llega cuando falta.

En la pyme española casi nadie del equipo le reporta, y ese es el caso normal. Las cuatro fuentes de autoridad que funcionan sin poder de dirección, y por qué una orden produce presencia pero no criterio.

Las discusiones de herramientas empiezan por la herramienta y acaban sin decidir. Empiece por la pregunta: cinco preguntas, cinco herramientas, y lo que cada una no ve. Y la pregunta previa que casi nunca se hace — qué le deja hacer su contrato.

Seguir un proyecto no es recoger noticias: es acortar el tiempo entre que un problema existe y que llega a quien puede resolverlo. Las tres piezas que acortan esa distancia, y la advertencia española: fuera de la edificación no hay un estado «aceptado» por defecto.

Un proyecto no termina cuando la instalación arranca, sino cuando ya no le pueden reclamar. La línea de tiempo del cierre —recepción, plazo de garantía, prescripción— y por qué el tramo largo es aquel en el que el equipo ya se ha repartido.

Dos proyectos con el mismo encargo tropezaron con los mismos tres problemas en las mismas semanas y terminaron con once semanas de diferencia. La diferencia no fue el talento: fueron los días de silencio. Y por qué lo que hizo B era razonable.

La mayoría de las preguntas que le hacen a un jefe de proyecto no son la pregunta. Las cinco de siempre —cuánto queda, vamos bien, por qué vamos tarde, no deberíamos trabajar en ágil, hace falta más gente—, lo que se está preguntando de verdad quien las hace, y la forma que tiene una respuesta útil.

Los nueve capítulos de la guía en una frase cada uno, tres cosas que puede empezar el lunes sin permiso ni presupuesto, la única idea que hay que retener, y lo que esta guía deliberadamente no hace, con su motivo.