10.2 Certificaciones | PMP, PRINCE2 e IPMA comparadas

10.2 Certificaciones | PMP, PRINCE2 e IPMA comparadas

Capítulo 10 · 10.2 Volver al índice de la guía

10.2 Certificaciones — PMP, PRINCE2 e IPMA, comparadas por lo que publican sus organismos

De las certificaciones de dirección de proyectos se escribe muchísimo, y casi todo lo escribe alguien que vende el curso. Esta página hace lo contrario y se impone una regla estrecha: sólo lo que publica el propio organismo —requisitos de acceso, vigencia y renovación, y qué acredita cada una—. Son tres: PMP, del PMI; PRINCE2 7, de PeopleCert; e IPMA, que en España certifica la OCDP de AEIPRO. De cada una encontrará lo que hace falta para decidir si le interesa presentarse, y de ninguna encontrará cuánta gente la tiene, porque ese dato no existe en una forma citable y conviene entender por qué. También encontrará dos advertencias que no se pueden separar del resto: los umbrales de nivel de IPMA que aquí se citan son los del reglamento internacional, no los del reglamento del organismo español, que no se ha podido consultar; y el orden importa más que la sigla, porque un certificado no produce experiencia y no sabe nada de la cadena de firmas de su empresa.

Si esta es la primera página que abre Esta página es la tercera del capítulo 10, el último de una guía de diez capítulos, y está escrita para leerse suelta. La anterior es 10.1 Seguir aprendiendo. Un aviso de método antes de entrar: aquí no se recomienda ninguna certificación ni se compara su valor de mercado, porque todas las cifras de prevalencia, retorno o diferencia salarial que circulan proceden de organismos que venden esa certificación o la formación para obtenerla. Lo único que se reproduce son las condiciones que cada organismo publica sobre acceso, vigencia y contenido. Compruebe siempre las condiciones vigentes en la fuente del organismo antes de inscribirse: cambian, y algunas han cambiado en los últimos años. Los términos que aparecen se desarrollan en el Glosario.

LO MÁS IMPORTANTE DE ESTA PÁGINA

  • PMP (PMI): secundaria y cinco años, o título de grado y tres, o titulación acreditada por GAC y dos; en todos los casos, 35 horas de formación. Vigencia de tres años con 60 PDU. Acredita cuerpo de conocimiento y vocabulario compartido.
  • PRINCE2 7 (PeopleCert): Foundation sin requisitos previos; Practitioner exige una cualificación previa. Vigencia de tres años con 60 CPD. Acredita un método de gobierno del proyecto, y hay examen disponible en español.
  • IPMA en España: certifica la OCDP de AEIPRO, acreditada por ENAC para certificación de personas, «Directores de Proyectos», código 08/C-PE011, conforme a ISO/IEC 17024:2012. Cuatro niveles, cinco años de vigencia en todos, y recertificación con evidencia estructurada y avales.
  • Advertencia inseparable: los umbrales de nivel que aquí se citan son los del reglamento internacional de certificación de IPMA. Lo que vincula en España es el reglamento de la OCDP-AEIPRO, que no se ha podido consultar para esta guía.
  • No hay ninguna cifra española de titulados que sea citable. El PMI no publica desglose por país y PeopleCert sólo publica exámenes acumulados a escala mundial; cualquier número español que circule procede de quien vende la formación. El único dato verificable es el código de acreditación de ENAC.

Qué decide una certificación, y qué no decide

Antes de las tres fichas conviene situar la pregunta, porque casi siempre está mal planteada. «¿Cuál es mejor?» no tiene respuesta, entre otras cosas porque las tres no miden lo mismo: una mide conocimiento de un cuerpo doctrinal, otra el dominio de un método de gobierno y la tercera la competencia demostrada por niveles con evidencia de proyectos reales. Comparar sus valores es como comparar un carné con un título académico.

Las preguntas que sí tienen respuesta son otras tres, y son las que estructuran esta página. Qué le van a pedir para entrar, que es lo que decide si puede presentarse este año o dentro de tres. Qué le van a pedir para mantenerla, que es un compromiso recurrente y no un pago único, y que en la práctica es lo que más se subestima. Y qué acredita realmente ante quien lee su currículo, que no es lo mismo que lo que acredita en abstracto: un filtro automático de una oferta internacional y un jefe de planta que va a trabajar con usted seis meses no buscan lo mismo, y ninguna sigla contesta a los dos.

Hay además una cuarta pregunta, muy española, que casi nunca se plantea y que aquí tiene sección propia: cómo se distingue el organismo real del que hace marketing a su alrededor. En un mercado donde casi toda la información la produce quien vende cursos, esa capacidad vale más que la comparación entre siglas.

PMP, PRINCE2 7 e IPMA por la OCDP de AEIPRO comparadas en requisitos, vigencia y lo que acredita cada una, con la advertencia de que ninguna cifra española de titulados es citable Encabezado: tres certificaciones comparadas por lo que publican sus propios organismos, no por lo que dice quien vende el curso. Debajo, una tabla con tres columnas encabezadas en azul PMP del PMI, en verde PRINCE2 7 de PeopleCert, y en naranja IPMA por la OCDP de AEIPRO. Primera fila, requisitos de acceso. PMP: secundaria mas cinco anos, o titulo de grado mas tres, o titulacion acreditada por GAC mas dos, y en todos los casos treinta y cinco horas de formacion. PRINCE2: Foundation no exige ninguno, y Practitioner exige una cualificacion previa, que puede ser Foundation, PMP, CAPM, PPQ, PMQ, IPMA de A a D o CSPM 2 o 3. IPMA: nivel D sin experiencia previa, nivel C tres anos, nivel B cinco anos en el dominio, y nivel A cinco anos dirigiendo a nivel estrategico, que ademas no es ampliable. Segunda fila, vigencia y renovacion. PMP: tres anos, con sesenta PDU en ese periodo. PRINCE2: tres anos, con sesenta CPD en ese periodo. IPMA: cinco anos en todos los niveles, y la recertificacion pide curriculo, autoevaluacion, evidencia estructurada y avales. Tercera fila, que acredita de verdad. PMP: un cuerpo de conocimiento y un vocabulario compartido, y es el que mas filtros automaticos pasa en ofertas internacionales. PRINCE2: un metodo de gobierno del proyecto, con Foundation de entrada sin requisitos y examen disponible en espanol. IPMA: competencia por niveles, evaluada con evidencia de proyectos reales, y es el que mas mira lo que usted ha dirigido. Cuarta fila, y en Espana en concreto. PMP: el PMI no publica ningun desglose de titulados por pais. PRINCE2: PeopleCert solo publica examenes acumulados a escala mundial. IPMA: certifica la OCDP de AEIPRO, acreditada por ENAC para certificacion de personas, Directores de Proyectos, codigo 08 barra C guion PE011. Bajo una linea separadora, una banda naranja: ninguna cifra espanola de titulados es citable, y conviene saber por que; el PMI no publica desglose por pais y PeopleCert solo publica examenes acumulados en todo el mundo, de modo que cualquier cifra espanola que circule procede de quien vende la formacion, y el unico dato verificable que separa al organismo real de quien hace marketing a su alrededor es el codigo de acreditacion de ENAC, 08 barra C guion PE011, que puede comprobar usted mismo en el registro publico de ENAC. Despues, una banda azul: el orden importa mas que la sigla, porque primero va un proyecto dificil terminado y con rastro escrito y despues el certificado; el certificado pasa filtros automaticos y da vocabulario comun, pero no produce experiencia y no sabe nada de la cadena de firmas de su empresa. Al pie, una nota: los umbrales de nivel de IPMA citados son los del reglamento internacional de certificacion de IPMA, mientras que lo que vincula en Espana es el reglamento de la OCDP-AEIPRO, que no se ha podido consultar para esta guia, por lo que conviene comprobar siempre las condiciones en la fuente del organismo antes de inscribirse. Tres certificaciones comparadas por lo que publican sus propios organismos, no por lo que dice quien vende el curso PMP (PMI) PRINCE2 7 (PeopleCert) IPMA · OCDP de AEIPRO Requisitos de acceso Secundaria + 5 años, o título de grado + 3, o titulación acreditada por GAC + 2. En todos los casos, 35 horas de formación. Foundation: ninguno. Practitioner: exige una cualificación previa (Foundation, PMP, CAPM, PPQ, PMQ, IPMA A–D, CSPM-2/3). D: sin experiencia previa. C: 3 años. B: 5 en el dominio. A: 5 años dirigiendo a nivel estratégico, y no es ampliable. Vigencia y renovación Tres años, con 60 PDU en ese periodo. Tres años, con 60 CPD en ese periodo. Cinco años en todos los niveles. La recertificación pide CV, autoevaluación, evidencia estructurada y avales. Qué acredita de verdad Un cuerpo de conocimiento y un vocabulario compartido. Es el que más filtros automáticos pasa en ofertas internacionales. Un método de gobierno del proyecto. Foundation es de entrada, sin requisitos, y hay examen disponible en español. Competencia por niveles, evaluada con evidencia de proyectos reales. Es el que más mira lo que usted ha dirigido. Y en España, en concreto El PMI no publica ningún desglose de titulados por país. PeopleCert sólo publica exámenes acumulados a escala mundial. Certifica la OCDP de AEIPRO, acreditada por ENAC para certificación de personas, «Directores de Proyectos», código 08/C-PE011. Ninguna cifra española de titulados es citable, y conviene saber por qué El PMI no publica desglose por país y PeopleCert sólo publica exámenes acumulados en todo el mundo. Cualquier cifra española que circule procede de quien vende la formación. El único dato verificable que separa al organismo real de quien hace marketing a su alrededor es el código de acreditación de ENAC, 08/C-PE011, que puede comprobar usted mismo en el registro público de ENAC. Y el orden importa más que la sigla Primero un proyecto difícil terminado y con rastro escrito; después el certificado. El certificado pasa filtros automáticos y da vocabulario común, pero no produce experiencia y no sabe nada de la cadena de firmas de su empresa. Los umbrales de nivel de IPMA citados arriba son los del reglamento internacional de certificación de IPMA; lo que vincula en España es el reglamento de la OCDP-AEIPRO, que no se ha podido consultar para esta guía. Compruebe siempre las condiciones en la fuente del organismo antes de inscribirse.
Las tres certificaciones comparadas por lo que publican sus organismos. La fila de abajo es la importante en España: ninguna cifra de titulados es citable, y el único dato verificable es el código de acreditación de ENAC.

PMP, del PMI

Acceso. El PMI publica varias vías, y la que le corresponda depende de su titulación: con estudios secundarios se piden cinco años dirigiendo proyectos; con un título de grado, tres; y con una titulación acreditada por el GAC, el organismo de acreditación académica del propio PMI, dos. En todos los casos, además, 35 horas de formación en dirección de proyectos. Esas 35 horas son el requisito que más se malinterpreta: no son un curso preparatorio del examen, son formación acreditada, aunque en la práctica casi todo el mundo las cubre con un curso preparatorio.

Vigencia y renovación. Tres años, con 60 PDU —unidades de desarrollo profesional— acumuladas en ese periodo. Conviene mirar ese número antes de empezar y no después: no es un trámite de renovación, es un compromiso de formación continuada que se reparte a lo largo de tres años y que exige llevar cuenta. Quien lo descubre en el último trimestre lo pasa mal.

Qué acredita. Un cuerpo de conocimiento y un vocabulario compartido. Eso significa que después de tenerla usted y alguien de otra empresa, de otro país y de otro sector llamarán igual a las mismas cosas, lo que ahorra un tiempo que no parece mucho hasta que se trabaja con un cliente extranjero. Y tiene una propiedad práctica que conviene decir sin rodeos porque es la que más pesa en una decisión real: es la que más filtros automáticos pasa fuera de España. En ofertas internacionales, y en procesos donde una herramienta criba currículos antes de que los lea una persona, las tres letras funcionan como palabra clave. No es un argumento sobre calidad; es un argumento sobre cómo funcionan los procesos de selección.

Y lo que no acredita. No dice nada sobre si usted ha dirigido bien un proyecto, porque no examina proyectos: examina conocimiento. La experiencia se declara en el acceso, no se evalúa en el examen. Conviene tenerlo presente cuando alguien presenta la sigla como prueba de haber dirigido algo: prueba que se cumplían los requisitos declarados y que se superó una prueba de conocimiento, que no es poco y no es lo mismo.

Un detalle de acceso que se pasa por alto: la experiencia que se declara para entrar hay que poder sostenerla. No es una casilla de confianza; el organismo puede pedir que se documente, y quien ha ido dejando rastro escrito de sus proyectos —qué dirigió, cuándo, con qué alcance y ante quién respondía— rellena esa parte en una tarde. Quien no lo tiene se pasa semanas reconstruyendo fechas a partir de correos, con el resultado incómodo de descubrir que ni él mismo puede precisar cuándo empezó y terminó lo que hizo hace cuatro años.

PRINCE2 7, de PeopleCert

Acceso. Aquí hay dos escalones y se comportan de forma muy distinta. El nivel Foundation no exige ningún requisito previo: no hace falta experiencia, ni titulación, ni formación acreditada. Es, de las tres certificaciones de esta página, la única puerta de entrada abierta a quien empieza. El nivel Practitioner sí exige una cualificación previa, y la lista es amplia: el propio Foundation, ediciones anteriores de PRINCE2, PMP, CAPM, PPQ, PMQ, IPMA de nivel A a D, o CSPM-2/3. Es decir, se puede llegar a Practitioner desde otra familia de certificación sin pasar por Foundation.

Una diferencia que importa en España: hay examen disponible en español. Puede parecer un detalle administrativo y no lo es. Presentarse a un examen técnico en otra lengua añade un riesgo que no tiene nada que ver con lo que se quiere medir, y para bastantes candidatos es la diferencia entre presentarse y no presentarse.

Vigencia y renovación. Tres años, con 60 CPD —desarrollo profesional continuo— en ese periodo. En estructura es equivalente a la del PMP: mismo horizonte y mismo orden de compromiso.

Qué acredita. Un método de gobierno del proyecto. Esa es la diferencia de fondo con la anterior: PRINCE2 no describe principalmente un conjunto de conocimientos sino una manera de organizar quién decide qué, con qué documentos y en qué momento. Encaja bien donde hay una relación cliente-proveedor formalizada y capas de aprobación —que es exactamente el terreno de la obra y de la instalación industrial española—, y encaja peor donde se espera que el jefe de proyecto invente la estructura de gobierno sobre la marcha.

Y lo que no acredita. Tampoco evalúa proyectos dirigidos. Foundation, en particular, no dice nada sobre experiencia, por definición: no la pide.

IPMA en España: la OCDP de AEIPRO

Esta es la que peor se explica en español, y casi siempre por la misma confusión: se habla de «certificarse en IPMA» como si IPMA certificara directamente. No es así. En España el organismo certificador es la OCDP —Organismo Certificador de la Dirección de Proyectos— de AEIPRO, la Asociación Española de Dirección e Ingeniería de Proyectos, que actúa como «AEIPRO IPMA_Spain».

Y aquí está el dato que conviene retener por encima de todos los demás de esta página: la OCDP está acreditada por ENAC para la certificación de personas en el alcance «Directores de Proyectos», con código de acreditación 08/C-PE011, conforme a la norma ISO/IEC 17024:2012, con alcance extendido al referencial ICB4. Ese código no es un adorno: es comprobable en el registro público de ENAC, y por eso es el único dato de toda esta materia que separa de forma verificable al organismo real de cualquiera que ponga las mismas siglas en una página web. Vea IPMA, AEIPRO y OCDP en el glosario.

Los cuatro niveles. El sistema no es un examen con dos escalones sino una escalera de competencia:

  • Nivel D — sin experiencia previa exigida; evalúa conocimiento.
  • Nivel C — al menos tres años como responsable de proyectos de complejidad moderada dentro de los seis últimos.
  • Nivel B — al menos cinco años en el dominio dentro de los ocho últimos, de los cuales al menos tres dirigiendo iniciativas complejas.
  • Nivel A — al menos cinco años dirigiendo a nivel estratégico dentro de los doce últimos, de los cuales al menos tres estratégicos, y ese periodo no es ampliable.

Vigencia y recertificación. Cinco años en todos los niveles, que es un horizonte distinto del de las dos anteriores. Y la recertificación no se resuelve acumulando puntos: pide currículo, autoevaluación, evidencia estructurada de la actividad del periodo y avales. Es más trabajo y de otra naturaleza —hay que demostrar lo que se ha hecho, no lo que se ha estudiado—.

Qué acredita. Competencia por niveles, evaluada con evidencia de proyectos reales. De las tres, es la que más mira lo que usted ha dirigido, y es la que mejor encaja con el consejo con el que cierra esta página: primero el proyecto, después el certificado. También es la que peor funciona como palabra clave en un filtro automático fuera de España, y las dos cosas son ciertas a la vez.

Advertencia que no se puede separar de los umbrales anteriores Los requisitos de años y los periodos de referencia que acaba de leer son los del reglamento internacional de certificación de IPMA. Lo que vincula a un candidato en España es el reglamento de la OCDP-AEIPRO, que no se ha podido consultar para esta guía. Un organismo nacional acreditado puede concretar o precisar condiciones dentro del marco internacional, de modo que los umbrales de arriba deben tomarse como orientación de la estructura del sistema y no como el requisito exacto que se le va a aplicar. Antes de inscribirse, compruebe las condiciones en la fuente del organismo certificador. Es un minuto de comprobación y evita preparar un nivel para el que no cumple.

Por qué no hay ninguna cifra española citable

En algún momento, quien está decidiendo si se certifica busca cuánta gente tiene cada una en España. Es una pregunta razonable: saber si una sigla es común o rara en su mercado ayuda a decidir. La respuesta honesta es que ese dato no existe en una forma citable, y merece la pena entender el mecanismo, porque el mismo mecanismo explica muchas otras cifras que circulan en esta materia.

El PMI no publica desglose por país. Publica información agregada a escala global, no un reparto nacional. De modo que no hay una fuente primaria de la que salga un número español.

PeopleCert publica exámenes acumulados a escala mundial. Acumulados y mundiales: dos características que impiden convertirlos en un dato español, y además exámenes no es lo mismo que personas, porque una misma persona se presenta a varios niveles a lo largo de los años.

La consecuencia es aritmética y no ideológica: si los organismos que tendrían el dato no lo publican con desglose nacional, cualquier cifra española que circule procede de otra parte. Y en la práctica esa otra parte es siempre la misma: quien vende la formación. Un centro que imparte cursos preparatorios tiene un interés evidente en que el número parezca grande —significa que la sigla es demandada— y ninguna obligación de explicar cómo lo ha obtenido. Lo mismo ocurre con las cifras de retorno y de diferencia salarial: cuando las publica un organismo que vende la certificación o la formación para obtenerla, la fuente es interesada, y una fuente interesada sin muestra declarada no es una fuente.

De ahí la regla que sigue esta guía y que conviene que siga usted cuando lea sobre esto: no reproduzca ninguna cifra de titulados, ni española ni mundial, ni siquiera «como orden de magnitud». Un orden de magnitud sin fuente se cita igual que un dato exacto y envejece peor.

Y no es una precaución teórica. Los números de este tipo tienen una vida muy reconocible: aparecen primero en el folleto de un centro de formación, pasan a una entrada de blog que los cita sin decir de dónde salieron, de ahí a una presentación interna que los da por buenos, y al cabo de dos años la cifra circula sin que quede rastro del folleto original. En ese punto ya nadie puede comprobarla ni corregirla, y quien la repite lo hace de buena fe. La única defensa que existe contra eso es preguntar por la fuente primaria la primera vez que se ve el número, que es la única vez en que todavía se puede.

Lo que sí se puede comprobar. Hay un dato verificable en toda esta materia, y ya ha aparecido: el código de acreditación de ENAC, 08/C-PE011, que identifica a la OCDP de AEIPRO como organismo acreditado para la certificación de personas en el alcance «Directores de Proyectos». Se comprueba en el registro público de ENAC, no lo publica quien vende nada y no depende de la buena fe de nadie. Esa es la clase de dato con la que se puede trabajar: no dice cuánta gente está certificada, pero dice quién puede certificar, que es exactamente lo que hace falta saber antes de pagar una inscripción.

Y de paso da una regla práctica para el resto del mercado. Cuando alguien le ofrezca «certificación oficial» de lo que sea, la pregunta útil no es cuántos alumnos ha formado ni qué proporción de aprobados dice tener: es quién es el organismo certificador y con qué acreditación. Si la respuesta es un nombre y un código comprobable, hay algo detrás. Si la respuesta es un folleto, no.

Cuándo compensa, y en qué orden

El consejo cabe en una línea y el resto de la sección explica por qué: primero un proyecto difícil terminado y con rastro escrito; después el certificado.

El motivo no es que el certificado no sirva. Sirve, y sirve para dos cosas concretas que ya se han dicho: pasa filtros automáticos, sobre todo fuera de España, y da vocabulario común, que ahorra tiempo real cuando se trabaja con gente de fuera de su casa. Las dos son ventajas verdaderas y no conviene desdeñarlas.

El motivo del orden es otro: el certificado no produce experiencia. En una entrevista, en una oferta o en una conversación con un cliente nuevo, la sigla abre la puerta y la siguiente pregunta es siempre la misma —«cuénteme un proyecto»—. Quien tiene un proyecto difícil terminado y el rastro escrito de lo que se decidió, quién lo autorizó y qué pasó después, contesta con un caso. Quien tiene la sigla y no el proyecto contesta con teoría, y eso se nota en tres minutos.

Y hay un segundo motivo, menos evidente y más práctico. Ninguna certificación sabe nada de la cadena de firmas de su empresa, ni de su calendario laboral, ni de lo que dice o calla su contrato. Los tres organismos describen marcos generales; lo que le va a frenar el martes que viene es que un cambio necesita tres firmas y que la segunda tarda dos semanas. Estudiar un marco antes de haber visto ese problema deja el marco en abstracto; estudiarlo después de haberlo sufrido lo convierte en una manera de ordenar lo que ya conoce.

De ahí una recomendación concreta. Si va a certificarse, hágalo con un proyecto reciente en la mano y vaya traduciendo cada concepto a lo que pasó en ese proyecto. Y si todavía no tiene un proyecto que contar, dedique este año a tenerlo y a dejar el rastro escrito mientras ocurre: eso es lo que después no se reconstruye. Cómo se ve un proyecto así por dentro está en 8.1 Proyectos que salieron bien, y las fuentes con las que se aprende sin curso están en 10.1 Seguir aprendiendo.

Cómo se ve esto en AB

Tres cosas, y ninguna tiene que ver con la sigla.

Lo primero: guarde el rastro de decisiones del proyecto en curso, con qué se decidió, quién lo autorizó y qué pasó después. Es el material con el que se contesta a «cuénteme un proyecto», y es lo único de esta página que no se puede comprar.

Lo segundo: si la renovación exige acumular formación, trátela como un compromiso con fecha y no como un recordatorio. Tres o cinco años son mucho tiempo para fiarlo a la memoria, y el trimestre en que se descubre el retraso siempre es el peor.

Y lo tercero: si un pliego o una oferta exige una certificación, anote cuál, de qué organismo y qué evidencia van a pedir, en la misma línea. «Certificación en dirección de proyectos» sin organismo ni nivel es un requisito que no se puede cumplir ni comprobar, y conviene resolverlo antes de presentar y no después.

Términos de esta página

IPMA, AEIPRO y OCDP
En España certifica la OCDP de AEIPRO, acreditada por ENAC con código 08/C-PE011. Ampliar
UNE-ISO 21500 y 21502
Normas, no certificaciones de persona: vocabulario la primera, directrices la segunda. Ampliar
UNE 157001
Estructura documental del proyecto técnico. No es una norma de método ni un certificado. Ampliar
Oficina de gestión de proyectos
Quien fija cómo se planifica, se informa y se cierra en la casa. En la pyme, casi nunca un departamento. Ampliar
Pliego
Donde se escribe qué se exige y con qué evidencia se comprueba, certificaciones incluidas. Ampliar
Lecciones aprendidas
Sólo lo son si cambian algo comprobable. El rastro escrito es lo que las hace posibles. Ampliar

Seguir leyendo

10.3 Ampliar la carrera

Seis direcciones desde el puesto de hoy, con el primer paso que cabe en este año.

10.1 Seguir aprendiendo

Las cinco fuentes con lo que cada una da y lo que ninguna da, y el bucle de los tres meses.

8.1 Proyectos que salieron bien

Los mecanismos baratos que funcionaron, y las tres cosas que se decidió no hacer.


Publicado el: 2026-04-28 Última actualización el: 2026-07-31

Preguntas y respuestas

¿Tienes una pregunta sobre este tema? Hazla abajo — sin registro. El equipo revisa y responde las preguntas aquí.

Aún no hay preguntas — sé el primero en preguntar.

Hacer una pregunta

Enviaremos un único correo para confirmar tu dirección. Las preguntas aparecen tras una breve revisión.